A principios de los sesenta, nadie daba un
adarme por el teatro que, definitivamente, parecía haber
sido desbordado por el cine. Sólo algunos estudiantes locos
y tipos raros seguían empecinados en sostener una actividad
minoritaria, en un momento en el que la Cultura o estaba carcomida
por lo oficial o era problema lejano para quienes la supervivencia
era suficiente objeto de preocupación.
Sin embargo, mediada la década, en Madrid, LOS GOLIARDOS
enarbolaban la bandera de San Bartolo Bretch y el TEATRO ESTUDIO
INDEPENDIENTE reivindicaba a Stanislaosky y su método, desde
Bilbao iba ganando fama en toda España el grupo AKELARRE
y, más modestamente en Barakaldo, un grupo estrafalariamente
imitador de Don Quijote hasta en el nombre, estrenaba en el viejo
edificio del Teatro Baracaldo el "Proceso por la sombra de
un burro" de F. Dürrenmatt y, aunque la ayuda municipal
no daba para muchos alardes técnicos, el ingenio y unos cuantos
metros de tela de sábana abrían el escenario a un
montaje con pretensiones vanguardistas.
El grupo DON QUIJOTE sólo puso en escena una segunda obra
"Requiem por un girasol" de Jorge Díaz, pero sus
actores pasaron a formar parte de un naciente COMICOS DE LA LEGUA
que en toda la década de los setenta había de llenar
plazas y locales de barrio con su lenguaje fresco y militante, poco
cuidadoso de la censura.
Los años setenta viven el esplendor del que se llamará
teatro independiente y Barakaldo seria durante los primeros años
la plaza que aseguraba la viabilidad económica de un circuito
que podía arrancar de Madrid con LOS GOLIARDOS o TABANO,
de Cataluña con JOGLARS.O de Sevilla con el TEATRO ESTUDIO
LEBRIJANO.
Un viento de libertad es el mensaje reiterado que traen estos grupos,
afirmando su independencia en la novedad de sus formas y en el tono
desenfadado y casi siempre alegre de su lenguaje. Viven al día,
arrastran sus bártulos por la geografía española
y son a la vez técnicos y actores en una sola persona; cuando
no, también, autores.
Es un teatro que crea adictos, renacido a su más primitiva
vocación popular, a su condición de espejo reflexivo
de la sociedad en que vive, cercano al espectador. Es también
un teatro políticamente comprometido.
El Teatro Barakaldo cierra definitivamente en 1975 pero, aún
sin cerrar, el estreno absoluto de "Alias Serrallonga"
de JOGLARS habría de hacerse en el Coliseo San Vicente. Este
local seria durante unos años el espacio que le sustituye
y en él, de nuevo JOGLARS presentará "La Torna",
llevada a pocos sitios más porque pronto fueron detenidos
y encarcelados sus componentes, acusados de delito contra, nada
menos que, las Fuerzas Armadas Españolas. El compromiso de
Barakaldo y JOGLARS es recíproco y así, cuando llega
"M~7 CATALONIA" se lee en público un texto que
suscribe el Ayuntamiento posicionándose a favor de la libertad
incondicionado de todas las personas implicadas en el asunto de
"La Torna".
En los ochenta aparecen nuevos grupos, impulsados por sus respectivas
autonomías, en los que la investigación formal y el
perfeccionamiento técnico se apoyan en un mejor soporte económico.
Desde Barakaldo y Santurtzi se moviliza el Circuito de Teatro de
Vizcaya. Durante dos años funciona esta alternativa que no
consigue más subvención que la de los propios ayuntamientos
implicados. Fue un intento de crear una programación teatral
repartida a lo largo del año. Ello produjo en Barakaldo el
doble efecto de recuperar el público perdido en los años
bajos de la transición y atraer espectadores de las últimas
generaciones.
Finalmente, la sala del Teatro Guridi, que en los últimos
años había acogido la actividad, cierra sus puertas
en 1984. Poco antes, el indestructible JOGLARS trae a doble función
y lleno absoluto su controvertido -y divertido- "TELEDEUM",
que ocupa la atención, por conductos opuestos, del público
y la censura. Esta fue su última gestión en el campo
del espectáculo.
Añádase a lo dicho el teatro infantil para colegios
públicos (COMICOS, ELS COMEDIANTS), los recitales de canción
(M. del Mar Bonet, Amancio Prada, Oskorri, ... ) que no admiten
más detalle en tan breve recordatorio. Sirva esto para mostrar
al que leyere el interrumpido antecedente de la actividad teatral
de Barakaldo.
Espero que el nuevo edificio sea el soporte definitivo de esta segunda
andadura que Barakaldo inicia y que sea feliz y próspera.
Ceferino del Olmo |